La Depresión Parte I – Psicóloga María del Mar García Muñoz

Comienzo una serie de tres entrevistas donde me preguntan sobre La Depresión en el programa de television TOT i + de Osona.

En la primavera se producen muchos cambios en las personas, entre ellas la depresión, una afección muy común que podemos vivir en cualquier momento de nuestras vidas, todos podemos preguntarnos ¿Qué me sucede? ¿Estoy bien? ¿Esta es la vida que quiero?.

Existe la depresión a nivel familiar con la pareja, hermanos, amigos, etc.

La depresión está muy ligada al no reconocimiento de nuestra propia persona.

En el caso de la depresión Padres –Hijos: cuando no sabemos cómo educarlos o vemos comportamientos que no queremos que estos tengan y nos produce una carga emocional de desesperación. Es por eso que en el caso de una depresión que parte de una relación de padres- hijos debemos entender que son normales los cambios que se puedan producir en los hijos y debemos adecuarnos a este cambio para evitar que nos afecte a niveles emocionales que nos puedan llevar a una depresión, pero sin dejar de lado la educación que les damos.

En el caso de la depresión Hijos-padres: En este caso quienes pueden sufrir la depresión (y puede producirse a edades tempranas) son los hijos, al no sentirse queridos o valorados por sus propios padres, lo que conlleva a una desesperanza y frustración, e incluso en muchos casos a “Llamadas de atención”, como podrían ser intentos de suicidio. Esta situación puede darse cuando existen celos, envidias, competencias, sentirse inferior, etc.

En el caso de la Depresión de Pareja: Esta se puede producir cuando uno de los integrantes de la pareja “cambia” de alguna forma y esto produce en la otra persona un No entendimiento y/o adaptación hacia nueva situación. También la Depresión de pareja puede producirse debido a un desamor; en estos casos la persona “Dejada” suele intentar producir un cambio que le permita recuperar el amor de su pareja, pero al no producirse este cambio la situación empeora y la persona abandonada puede entrar en una depresión.

También es importante destacar la depresión ligada al trabajo, donde puede devenir de una frustración profesional, una falta de valorización de su trabajo, etc. llegando a producirse en la persona un sentimiento de desesperanza hacia cualquier acción ligada al trabajo, por lo cual deja de preocuparse de hacer bien su trabajo, crear, etc.

Por ultimo existen muchos otros desencadenantes que pueden producir desesperación y llevar a una depresión, como una separación, bullying, el momento de jubilarse, etc.

Ante todo debemos mantenernos activos de forma de poder adaptarnos a las nuevas situaciones para evitar entrar en situaciones que nos frustren y nos devengan en una depresión.

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