Controlar la falta de limites: Causas y síntomas

Controlar la falta de limites

Controlar la falta de limites

QUE SON LOS LIMITES

Los limites son como las normas,  las reglas  tanto de una familia, empresa, sociedad ciudad o  nación.  Con la falta de limites todo esto desaparece y la estructura que rige los valores humanos.  Nos ayudan  a tener  salud física, emocional y mental.  Es  el equilibrio entre las personas

Controlar la falta de límites nos lleva a  tener:

  • Estructura
  • Conforma nuestra identidad
  • Definen nuestra forma der ser ante el otro
  • Es  protección con uno mismo y la sociedad
  • Nos da estabilidad afectiva
  • Da una buena imagen de nosotros

Todos absolutamente necesitamos una seguridad, una protección y un cuidado para poder relacionarnos sin herirnos, sin hacernos daño, sin avasallar.

Controlar la falta de límites a nivel físico, emocional  y mental nos lleva a sentirnos que podemos estar bien con nosotros y con  los de nuestro alrededor.

CUALES SON LAS CAUSAS DE LA FALTA DE LIMITES

  • La Desestructura familiar a nivel genético.
  • La Desestructura Educacional.
  • La Desestructura Social.

Para la existencia de una falta de de límites es necesario que nos preguntemos ¿cómo ha sido mi vida desde niño?, ¿qué cuidados he tenido? y ¿Qué límites me han puesto en determinados momentos de mi vida?.

La falta de límites nos llevan a unos procesos de desequilibrio, mental emocional y físico.

Podemos darnos cuenta cuando una  familia no pone  límites ni cuidado a un niño en sus diferentes etapas y éste entra en procesos de enfado, gritos o respuestas agresivas porque no obtiene lo que quiere y no se le corrige por miedo a que sea violento o  insulte y miedo a sentir que los resultados sean desastrosos. Aunque la misma desatención de la falta de limites puede provocar aun mas consecuencias desastrosas.

Las respuestas de los hijos pueden ser muy variadas por falta de límites e irá repercutiendo a lo largo de los años, no solo con la familia sino con las personas con las que conviva.

CUALES SON LOS SÍNTOMAS DE LA FALTA DE LIMITES.

En la niñez el no poner límites a los niños tiene repercusiones fuertes.

La Falta de límites a nivel mental:

En edades tempranas puede producir: confusión,  impulsividad,  inestabilidad, distorsión de la realidad y obsesiones.

Llegada una situación donde no hay límites bien establecidos la persona siente que tiene derecho a expresar o a ser de una manera determinada y cree  que lo que hace o dice es lo mejor y a veces es difícil  enseñar o analizar las situaciones. Suele haber mucho encerramiento y pensar que van en contra de él/ella.

A nivel emocional tanto el niño como el adolescente, pueden expresar: Enfados desmedidos,  agitación emocional, gritos sin control,  bloqueos,  depresión, y soledad. Puede sentir que nadie lo quiere, lo reconoce o que no sirve  lo que dice, mostrar emociones fuertes y enfados imponiéndose ante los demás para que la dejen en paz o no la digan nada.

La Falta  de límites a nivel físico:

Desestructura, desorden  en la comida, limpieza,  tiempo desmedido. Crea hábitos que la perjudican tanto a nivel de relación, como de trabajo y valoración.  Puede hacer lo que quiera y siente que tiene todos los derechos. Tiene dificultades en la toma de responsabilidades o incluso puede ser una persona demasiado estricta  que no aguanta a que las personas no hagan lo que ella dice o haga. El control de la falta de límites es necesario para que la persona pueda vivir con unos cuidados, protección y desarrollo de todo su potencial físico emocional y mental, cualidades, talentos y valores.

Su capacidad de abrirse al mundo y conectar en una  forma sana en  la que sea reconocido, aceptado y querido. Experimentar la vida propia y convivir con los otros como aprendizaje y reconocimiento.

Es importante el modelo que mostremos como padres a un niño en su infancia y posterior en su crecimiento, porque será la manera como se presentará al  mundo de los mayores.

Como sociedad es fundamental tener unos modelos que nos ayuden  y nos den unos valores en los que sintamos que no corremos riesgos indebidos y que respetamos y somos respetados.

Muchas veces no ponemos los límites por temor a que nos tachen de egoístas, a ser rechazados, criticados y juzgados pero la falta de interés por las personas nos lleva muchas veces al sufrimiento y  al dolor.

Cuando aprendemos a  Controlar la falta de limites, vivimos  en paz y sintonía con el entorno, desarrollamos las posibilidades que todo individuo tiene, llevamos  las riendas de la  vida y tenemos  cada uno su espacio.

Tenemos unas Creencias que las seguimos fielmente probablemente desde niños porque es así como lo vimos en nuestra familia. Ej.

  • Si ponemos límites ya no somos nosotros.
  • Que hay que ser rebeldes.
  • Que uno tiene que hacer lo que le apetece.
  • Que tenemos que ir a lo nuestro y  pasar de los otros.

A no ser que la persona viva con muchas dificultades en la falta de límites, generalmente pensamos que es normal lo que hacemos, o hacemos  sin valorar los efectos que puedan producirse.

La persona que no tiene límites cree que no necesita ser tratado psicológicamente, porque creen que están bien y los que están a su alrededor no se manifiestan por comodidad, o por miedo a sus respuestas.

No os perdáis en los próximos días el siguiente artículo sobre el tratamiento a la falta de límites.

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