El poder de las excusas

¿Sabes que las excusas tienen poder? ¿Por qué?, Las obedecemos y nos convencen de que están bien.

Tenemos miles de excusas. Por la mañana cuando nos levantamos, suena el despertador, lo paramos y decimos “estoy cansada”, un poco más. Nos llaman por teléfono y llegamos tarde y ¿cuál es nuestra excusa?…

Tenemos excusas para hacer y también para no hacer.

Para sentirnos mal, enfadarnos, estar tristes, ser duros con nosotros, nos tomamos el pelo y a los otros también creyendo que no pasa nada.

¿Cuáles podrían ser las razones? Son muchas y muy variadas.

Ejemplos: La responsabilidad, la comodidad, el decidir, el compromiso, etc.

¿Dónde nos llevan? La mayoría de las veces a una pérdida de confianza en uno mismo, desvalorización y a una baja autoestima. Puedes decir: “estoy tan acostumbrada, que “ni me doy cuenta”. Es cierto, generamos un hábito que va en detrimento de uno mismo y una falta de confianza de los demás.

Nadie puede tomar tus decisiones o comprometerse, sólo tú eres la que diriges tu vida y eres responsable de ella.

Como niños pequeños esperamos que vengan los otros y nos acepten, comprendan y no se enfaden porque “yo soy así”, siempre lo he hecho.

No nos podemos sorprender si en las cosas que nosotros queremos que nos reconozcan puedan no contar con nosotros, porque estamos diciendo: no cuentes conmigo, no quiero tanta responsabilidad o es mucho trabajo.

Por otro lado muchas veces se generan grandes problemas y de repente nos vemos “envueltos” en algo que no queremos y pensamos que no hay derecho. Nos tenemos que preguntar ¿qué he hecho o que he dejado de hacer y que ahora me está afectando de esta manera?, Puedes culpar, enfadarte ¿no será mejor que elimines la excusa y te hagas cargo de aquello que quieres que ocurra?

Podemos liberarnos de sufrir y vivir de forma inteligente, dejar las excusas y luchar por lo que quieres mejorando la calidad vida. Te ayuda así a fortalecer tu capacidad de ver más nítidamente y experimentar que el éxito está en saber responder con una actitud abierta a todas las sugerencias, dificultades que podamos tener.

Al final del día, si realmente quieres erradicar las “excusas” puedes hacer un análisis de cuantas veces has parado la situación y te has hecho cargo. Vivir con más pasión, contento y te enseña que los demás están más cerca de ti.

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