El poder de la palabra: Una llamada a la Paz

¿Cual es el  vocabulario que más uso habitualmente?.

El vocabulario, ¿Tiene poder?, ¿Cuales son las palabras que más uso?,  ¿De qué manera ejerzo este poder?: Positiva, negativa, ¿cómo?.

Según Mare Twain  “La palabra correcta es un poderoso agente. Los efectos resultantes son físico, emocional y mental y espiritual, están cargado de electricidad”. Lo mismo sucede si la palabra se usa en negativo.

Al niño recién nacido ya le ponemos palabras: Como por Ejemplo: “Este es un niño muy guapo,  tiene mucha salud, es muy perezoso, da mucha guerra, me hace sufrir”…etc. Estas palabras y otras están cargadas de energía que provocan alegría y dolor,  por consiguiente pueden condicionar toda nuestra existencia si no las cambiáramos, sus efectos pueden ser variados. Por consiguiente es importante darnos cuenta cual es el vocabulario que usamos en nuestra vida cotidiana.

Desde los padres, maestros, líderes religiosos y políticos han marcado un papel muy importante en nuestras vida y a partir de ahí hemos creado nuestro “sistema de Creencias” y éstas pueden perdurar hasta nuestros días, sin saber que efectos nos producen, simplemente las hemos acogido como parte nuestra sin darnos cuenta cual es el resultado.

Ahora,  más que nunca partiendo de los medios de comunicación, cada día nos encontramos con un sinfín de vocabularios, unos aparentemente son buenos, otros son duros y difíciles de digerir porque cuesta vivir una vida sana,  pero ¿de que manera nos están interfiriendo en nuestra vida, creando así el mundo que tenemos?

Todos podemos tener miles de razones según nuestra ideología, patrones y formas de hacer, pero ¿no es importante darnos cuenta que efectos tienen en nuestra vida y sobre todo cómo están funcionando en el Sistema educativo, tanto para niños, adolescentes, jóvenes con una sociedad donde el lenguaje y las acciones diariamente generan tanta violencia, dolor y difícilmente se ven la “ética y los valores”?.

Vivimos la tiranía en la Humanidad, es como si tuviéramos que usar el lenguaje del mas fuerte, el que tiene más poder, sin valorar qué efectos tenemos a la corta y a la larga.

¿Qué está pasando con la tiranía hacia la mujer?. ¿Es qué no tenemos madres, hijas o hermanas?, ¿es que no tenemos una parte nuestras que es masculina y otra femenina?.  Nos llamamos humanos y hemos perdido este valor como humanidad, nada nos llama la atención, ocurren cosas y son normales, hay violaciones en masa y es lógico. No sabemos como llevar nuestra vida. ¿Es que nos hemos olvidado de ser personas “racionales” con una capacidad de pensar, sentir y actuar que favorezca a otro ser humano para ayudar a mejorar la calidad de la vida aquí en esta tierra a la que llamamos nuestro hogar?.

Podéis pensar que soy una ilusionista, pero alguien de vosotros, teniendo hijos pequeños, ¿desea un mundo donde todo está permitido, donde la falta de respeto y el amor en muchísimas ocasiones brilla por su ausencia y a momentos podemos tener la desfachatez, de decir “es que las cosas son así y que incluso irán a peor”?.

Entiendo que el ser humano es un animal también, pero de primera categoría, con capacidad de pensar y hacer algo diferente, ahora ¿cuál es la categoría que queremos tener, la de la guerra, violencia y la falta de sentido de vivir una vida en la que reine el amor, la paz y la ecuanimidad?. ¿Cuál?.

Vivimos una desorientación muy grande, dejamos que las personas se mueran de hambre, que la lucha por el poder sean constante, que las naciones entren en guerra y que incluso una misma nación se divida, por el hecho de no ponerse de acuerdo para tener un mejor equilibrio para una humanidad que “creo” que debería evolucionar de forma diferente.

Han pasado muchos años y seguimos con unos Sistemas de Creencias que perjudican a una humanidad como decimos “en evolución”, ¿por qué seguir manteniéndolas cuando perjudican al niño, adolescente y al joven y posteriormente a cada uno de nosotros porque ellos serán los que gobernarán lo que nosotros hemos creado?.

El cambio es importante para ennoblecer nuestras vidas, vivir con más alegría, entusiasmo y como no, con más amor que el que se ve en los rostros de las personas, tanto niños como mayores.

Decimos que queremos vivir mucho mejor que nuestros ancestros y que hemos alcanzado un nivel muy diferente a nuestra familia, ¿es cierto?. Si lo pensamos de verdad, hemos avanzado en “comodidades” pero ¿en valores?. Tenemos una sociedad que está cargada de enfermedades de todo tipo: sobre todo hay muchas “soledad” en las personas grandes, en las que antes se decían que tenían la “sabiduría de la edad”, ahora las sacan a paseo, se hacen excursiones y se le embucha a comer desmedidamente, creyendo que esto es lo que les hace felices.

Por otro lado ¿cuanta ansiedad, miedo, depresión, angustia y locura vive el joven?

¿Qué pasa con las parejas que ya no tienen nada que decirse, en casa se tiene una, dos e incluso tres televisores y cada uno está por su lado, incluido los hijos para que no molesten.

¿Cómo me comunico?, ¿cual es el vocabulario que uso que hace que los que están a mi alrededor se sientan importantes y  que siempre tenemos algo nuevo que contar y experimentar, que cualquier cosa hace que nos sintamos alegres y felices?.

Ahora, aquí, en este momento puedes permitirte cambiar tu vocabulario, puedes permitirte alegrarte de estar vivo, de tener personas a tu lado y de poder compartir y experimentar la sonrisa de aquellos con los que están contigo e incluso de los que te encuentras cada día en el metro, bus, tienda, etc.

Un cambio de palabras, una sonrisa y una mirada tierna puede cambiar la vida de las personas y no sabemos como pueden cambiar sus vidas. Un solo hombre “Gandhi” cambio la vida de millones de personas con su ejemplo. ¿Por qué no tú?,  si te lo propones y dejas que las Creencias salgan de tu patrón de comportamiento y escoges conscientemente otras que te lleven a vivir “a lo grande” con una humanidad también a lo grande?. Usemos las palabras de alto valor en la que la mentira, el engaño y la violencia no tengan cabida y solo exista una hermandad en unidad.  Esto es bello, no hay ningún rostro que diga no a la sonrisa de alguien que te quiere.