Compartir

En estos tiempos hay que cuidar mucho con quien compartes. Hay mucha gente que te toma el pelo, que se aprovecha de ti y después si te he visto, no me acuerdo.  Buenos sí, pero no primos.

¿Te suena estas palabras  u otras semejantes en tu cabeza?.

Toda nuestra vida estamos compartiendo:  el trabajo, el autobús el metro, la luz, el teléfono, etc.

¿Quieres que te diga más cosas?.

¿Por qué tenemos miedo de compartir? Muchas veces tememos que alguien nos quite lo que tenemos, que el otro se aproveche de nuestro conocimiento, que nos haga sufrir, etc.

Él realidad cuando compartimos aprendemos tanto, nos dan tanto, ganamos tanto, damos tanto que si lo supiéramos estaríamos siempre compartiendo.

Cuando aprendemos a compartir estamos desarrollando la generosidad y estamos dando al otro la posibilidad de  desarrollarla, generando amor, felicidad, etc.

Podríamos pensar en varias grandes personas que han aprendido a compartir:  Amma sus abrazos, su amor, la Madre Teresa de Calcuta, compartió toda su vida e hizo tanto bien a la humanidad. Podríamos hablar de tantos…

Hoy te invito que  dejes tu pobreza y que aprender a dar. Comparte la alegría, el respeto, entusiasmo, generosidad, el amor

Estoy segura que todo lo que tú des, volverá de nuevo a raudales. No preguntes cómo, simplemente da.

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