Aceptar la Vejez

En este articulo reflexiono sobre el importante hecho de Aceptar la Vejez, respondiendo a las siguientes preguntas:

  • ¿Que es envejecer?
  • ¿Por qué aceptar la vejez?
  • ¿Por qué envejecemos?
  • ¿Tipos de envejecimiento?
  • Las dificultades de envejecer.
  • ¿Cómo aceptar el envejecimiento?
  • ¿Cómo ve la sociedad y la familia el envejecimiento?
  • ¿Que nos enseña el envejecimiento?
  • ¿Por qué produce tanto dolor el envejecer?.
  • ¿Que imagen tenemos de envejecer?
  • ¿Por qué nadie quiere envejecer?.

¿Que es envejecer?

Es un proceso normal que se da en la vida de todo ser: humano, animal o cosas con las que nos relacionamos. Desde el niño que viene a la tierra hasta el que se va de ella envejecen, cada día hacemos un proceso de avance, al cual no le llamamos envejecimiento, pero vamos hacia el, como ley natural. Es por eso que es fundamental aceptar la vejez.

Hay muchas maneras der envejecer, y precisamente no es siempre partiendo de la edad.

¿Por qué aceptar la vejez?

Envejecemos porque tenemos una falta de valoración, autoestima o reconocimiento de nosotros mismos.
Esperamos que alguien nos valore, reconozca y nos diga cuales son las cosas que podemos hacer en relación a nuestra edad. Pero, esto no ocurre.
Es entonces cuando debemos centrarnos en aceptar quien somos, la edad que tenemos y hacia donde nos dirigimos, es decir, aceptar la vejez, ya que de lo contrario nadie lo hará por nosotros y estaremos sufriendo por no obtener lo que queremos y nos sentirnos con una baja autoestima o valoración de nosotros.

¿Por qué envejecemos?

Envejecemos cuando nos paralizamos, cuando no continuamos en activo, ya sea en la adolescencia como en la adultez. Aquí te doy unos ejemplos de pensamiento que producirán que envejezcas.

• ¿Cuántas veces has oído a muchos jóvenes decir: “he estudiado la carrera, ya tengo bastante y ahora a descansar”. Esta forma de pensar también es un proceso de envejecimiento de todas nuestras capacidades y dejar de desarrollar nuevas habilidades o conocimientos.

• ¿Has escuchado a personas muy jóvenes decir que tienen que matar el tiempo porque no saben qué hacer, porque todo es aburrido y no tienen alicientes?.

• Quizá has visto en muchas ocasiones como hay personas que duermen muchas horas, y se pasan días y meses sin hacer nada, porque la vida no le da lo que espera.

• Luego, están los que se jubilan antes de la edad, sin hacer nada, dicen que han trabajado mucho y que tienen que descansar, tienen entre 50 a 58 años, su periodo de tiempo laboral ha sido aproximadamente de 20 años porque entre que terminaron los estudios, encontraron un trabajo adecuado, se pasó el tiempo.

• También están los que se jubilan a los 60 y 65 años y ya no saben que hacer, aparentemente descansan, disfrutan, pero no llegan a disfrutar ni 5 años de la jubilación porque se van. Envejecieron demasiado rápido por quedarse parados.

¿Está bien visto el envejecimiento?

No. Pero la realidad es que todo el mundo pasa por este proceso. Están los que son mayores de 65, 70, 80 a 100 años y no quieren envejecer porque se sienten jóvenes, y no quieren que les digas que son mayores porque no lo aceptarán ya que todavía tienen muchas cosas que hacer y no encuentran el momento de parar, porque es como dejar de ser.

¿Qué pasa con la edad, el envejecimiento o hacerse mayor?

Podemos llegar a tener pánico porque sin querer nos podemos ver envueltos en el ser “dejados”, o no “valorados”.

¿Qué tipos de envejecimiento hay?

Existen diferentes tipos de envejecimiento, entre ellos:

• Vejez en la infancia: porque no quieres hacer lo que te corresponde y buscas excusas para estar parado.
• Vejez en la adolescencia: porque te cuesta tomar decisiones y sin querer buscas formas a veces nada saludables para no vivir (drogas, alcohol, et.)
• Vejez en la adultez: porque ya no puedes hacer “lo que quieres” y te cuesta el día a día.
• Vejez en la madurez: porque te miras y ya no te gustas, porque “¿adonde vas así?!, si te van a rechazar, ignorar, o dejar en un lugar que no quieres”.

Aparte de envejecer físicamente, envejeces primero mentalmente, no innovándonos, reciclándonos y creando nuevas formas de pensar y expresar.

Emocionalmente cuando nos sentimos tristes, deprimidos, dejados, porque no tenemos ganas de nada y creemos que el mundo es un lugar inhóspito. Y sigues envejeciendo porque no tienes lo que hubieras deseado y tu vida está llena de dolor y sufrimiento.

Físicamente cuando el pensamiento y la emoción de envejecer van de la mano, el físico responde de la misma manera, nuestras células envejecen, los órganos no realizan toda la función y el dolor y la vejez aparecen solapadas y rápidamente en nuestra vida.

¿Cómo aceptar el envejecimiento?

Debemos, obligatoriamente aceptar el envejecimiento porque es una ley natural, al igual que si no aceptáramos el sol, la lluvia o todo aquello que se manifiesta (de forma natural), estaríamos en constante lucha con ello. Todo absolutamente hace su proceso de nacer, crecer, madurar y morir.

Igual que una prenda de ropa, un mueble o una casa se envejece, el ser humano también.

Envejecer no es enfermar, pero muchos pueden pensarlo así, con relación a las creencias que hayan recibido de la familia y la sociedad. Por ejemplo: en los últimos 10-15 años ha cambiado la percepción de la vejez, porque ha aumentado a su vez la media de vida de los 68 a los 85-90 años.

“Pero ¿no es cierto que la fruta está madura pero no enferma?. El ser humano a medida que crece madura pero no enferma y madurar no significa enfermar.”

Estaría bien pensar que al igual que terminamos la primaria, facultad, trabajo, envejecer también puede ser un “Titulo honorífico” de pasar por este proceso, estar contentos, alegres sabiendo que somos útiles, no de la misma manera que lo éramos, porque tenemos la sabiduría de la edad y de las experiencias vividas.

¿Cómo ve la sociedad y la familia el hecho de envejecer?

Cada individuo sentirá la vejez dependiendo de como vive o haya vivido la persona. A algunos, les toca muy fuerte envejecer, porque no aceptan la edad y pueden ver en los otros su propio reflejo. El solo hecho de pensar que también serán mayores, les hace no soportar y rechazar al que está a su lado porque le muestra una situación que él/ella también vivirá.

Por otro lado también podemos ver que muchas personas en la sociedad sienten admiración, agradecimiento por los mayores.

Estamos en una sociedad en la que hay el “Culto al cuerpo”, y cuesta sentir que este pueda envejecer, hay un miedo profundo a sentir que tu cuerpo pueda envejecer.

La familia ve el envejecimiento de su propio familiar con una especie de miedo a la perdida, pero también con un cansancio de no saber como actuar.

Y por último están los que adoran la madurez, porque sienten que son personas que disfrutan y pueden enseñar valores, es aquí donde deberíamos encontrarnos.

¿Qué nos enseña el envejecimiento?

Qué todos, absolutamente todos tendremos que vivir la experiencia de la madurez, y que cuanto antes podamos ser naturales, aprendiendo, innovando y siendo generosos con nosotros mismos y con los demás, nuestra vida seguramente estará en un momento de madurez exquisito en el que tengamos todas las facultades bien despiertas para vivir con alegría, mayor salud y bienestar.

¿Qué imagen tenemos de envejecer?

A veces tenemos una imagen saludable, porque pensamos que un buen momento para hacer cosas muy diferentes de las que ya hemos hecho.

En otras, miedo, porque no sabemos lo que nos espera, cómo va a reaccionar la sociedad y los hijos, nuestro cuerpo, nuestra mente, etc. Es decir, tenemos una imagen poco definida y bastante machacada por la sociedad.

Otra imagen que podemos tener sobre nuestra vejez es que estamos llegando al proceso de hacer un recuento de nuestra vida, un cambio de forma de hacer y pensar e incluso de actuar y sentir. Nos puede costar mucho aceptarla, si los que tenemos a nuestro lado no nos entienden o no comprenden el proceso.

¿Por qué nadie quiere envejecer?

Porque es un proceso de despedida de muchas cosas que hemos tenido y resulta costoso aceptar que ya nunca será igual. Pensamos, básicamente que se nos acaba el tiempo.

Llegar a la madurez o envejecer es reconocer y hacer un análisis de donde estás, cómo has vivido, qué cosas has realizado y qué cosas te has perdido. Es hacer un examen de nuestra vida y entregarnos o rendirnos a una nueva forma de vivir en la que todavía no sabes o no conoces en tu propia piel que pasará.

¿Cómo aceptar el cambio y vivirlo?

Rindiéndonos y aprendiendo a estar contentos y reconocer que hemos tenido tiempos y momentos extraordinarios, y que también ahora, de forma diferente los podemos tener. Aún podemos vivir con alegría, innovación y jamás dejar de comunicar y compartir con la sociedad. Es no retirarse de estar con uno mismo y compartir con los demás. Simplemente eres más mayor.